Alemania, Francia y Holanda presionaron a Bruselas para que abroncara al Presidente del Gobierno de España por el caos en Ceuta

Alemania, Francia y Holanda presionaron a Bruselas para que abroncara al Presidente del Gobierno de España por el caos en Ceuta

mayo 19, 2021 0 Por RenzoC

ESPAPELIS


Pedro Sánchez pasaba en minutos de defender la ayuda al líder del Frente Polisario y de mostrarse inalterable por las advertencias de Rabat, a prometer «devoluciones inmediatas»y «firmeza» frente a la entrada descontrolada de inmigrantes ilegales en Ceuta. ¿Qué había cambiado? En primer lugar, la llegada en escasas horas de cerca de 100.000 inmigrantes a Ceuta con permiso de Marruecos, como respuesta a la ayuda prestada por Sánchez y su ministra de Exteriores, Arancha González Laya, al líder del Polisario.

Pero, en segundo lugar, y decisivo, una llamada de Bruselas al Gobierno de Sánchez pidiendo una respuesta inmediata para frenar la oleada de inmigrantes sin control. Y esa llamada se producía después de la queja airada de tres países: Alemania, Francia y Holanda, como han confirmado fuentes diplomáticas a OKDIARIO. Tres países del máximo peso en la UE. Tres países que ya se han quejado en reiteradas ocasiones de ser el destino final de muchos de los inmigrantes ilegales que entran a Europa por España. Y tres de los principales países que habrán de pagar el prometido -y aún sin cobrar- rescate económico a España por el Covid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rompía su discurso este pasado martes prometiendo proceder a las «devoluciones inmediatas» para intentar resolver el caos provocado por la llegada masiva de inmigrantes ilegales a la frontera con Marruecos en Ceuta y Melilla.

Sánchez prometía además “firmeza” frente a las oleadas de inmigrantes ilegales. Y ofrecía amistad y entendimiento a Marruecos a cambio del freno al envío de estas personas. Pero ese mismo Sánchez, antes de su entrada en La Moncloa, no dudaba en mostrarse «rotundamente» en contra de las «devoluciones en caliente». Es más, permaneció cayado mientras, desde su Gobierno, el aún vicepresidente Pablo Iglesias mostraba abiertamente sus simpatías por el Sáhara y criticaba la actitud de Marruecos.

Declaración institucional

En una declaración institucional realizada este martes desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez cambiaba por completo su discurso tradicional. Subrayaba su «prioridad» para «proceder a la devolución inmediata» de los inmigrantes ilegales que han llegado en las últimas horas a suelo español. «Repito, a la devolución inmediata de todo aquel que haya entrado irregularmente en Ceuta y Melilla, tal y como está previsto en los acuerdos que España tiene firmados con Marruecos desde hace años», afirmaba el dirigente socialista.

Ya no era mala la devolución en caliente. Ya no había que ser comprensivo con los inmigrantes ilegales. Ahora hay que ser “firmes”. «Mi prioridad como presidente del Gobierno de España, en estos momentos, es la de garantizar el control del tránsito en la frontera con Marruecos, dotar a las ciudades de Ceuta y de Melilla de todos los medios necesarios para solventar la crisis humanitaria que supone esta llegada de personas», añadía Pedro Sánchez.

¿Qué producía este cambio de discurso? Una llamada de Bruselas. Y una con el respaldo de Alemania, Francia y Holanda, quejándose del desastre en Ceuta y de la calamitosa política exterior española con Marruecos.

En las últimas horas han llegado más de 8.000 inmigrantes ilegales a la costa de Ceuta ante la pasividad de las autoridades de Marruecos. Durante la madrugada de este martes decenas de inmigrantes subsaharianos también han saltado la valla fronteriza con Marruecos en Mellilla.

OKDIARIO ha revelado ya que las autoridades de Marruecos han dado la orden a su Policía de no actuar contra la oleada de inmigrantes ilegales hacia España. Marruecos, de hecho, ha vuelto a presionar a España con una de sus armas más efectivas: el descontrol voluntario de la salida de inmigrantes ilegales desde su territorio hacia España. Rabat se quejó hace varias semanas de que el líder del Frente Polisario estuviera recibiendo tratamiento médico en nuestro país y ese hecho coincide con un cambio en el empeño que está poniendo en vigilar sus fronteras.