El CSIC participa en el desarrollo de un clon infectivo de SARS-CoV-2

El CSIC participa en el desarrollo de un clon infectivo de SARS-CoV-2

octubre 22, 2020 0 Por RenzoC


Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) forman parte de un equipo internacional que ha generado un clon infeccioso del SARS-CoV-2 a partir del uso de cromosomas artificiales bacterianos, una herramienta fundamental para el estudio del coronavirus SARS-CoV-2.

Según publica la revista ‘mBio’, esta herramienta podría ser fundamental para conocer detalles esenciales del ciclo viral y su patogenicidad, así como para desarrollar nuevos tratamientos antivirales y vacunas vivas atenuadas.

Este trabajo, dirigido por Luis Martínez-Sobrido, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Texas en Estados Unidos, ha contado con la colaboración de los científicos Fernando Almazán, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), y Juan Carlos de la Torre, del Scripps Research Institute de San Diego (La Joya, Estados Unidos).

«La generación de clones infectivos de virus pertenecientes a la familia de los coronavirus presenta varias dificultades técnicas debido al gran tamaño del genoma viral (alrededor de 30 kilobases) y la toxicidad de ciertas secuencias del genoma viral cuando se amplifican en bacterias», explica Fernando Almazán, colaborador del artículo.

“Este trabajo ha recurrido al uso de cromosomas artificiales bacterianos para la generación de un clon infectivo estable de SARS-CoV-2, ya que estos plásmidos permiten la clonación de grandes secuencias exógenas y minimizan los problemas de toxicidad. Esta tecnología se ha aplicado previamente con éxito para generar clones infecciosos de otros coronavirus y otros virus como el Zika ”, añade la investigadora.

En este sistema, a partir de fragmentos de ADN sintético que engloban el genoma completo del virus, se genera una copia de ADN del genoma viral que se ensambla en el cromosoma artificial bacteriano bajo el control de un promotor reconocido por la maquinaria celular. Posteriormente, el clon infectivo generado se introduce en la célula, donde es transcrito por la maquinaria celular, generando copias del genoma viral que inician el ciclo de infección y dan lugar a partículas virales infectivas.

Martínez-Sobrido destaca: «mientras que los clones generados por otros sistemas son más inestables y requieren plásmidos múltiples, el uso de cromosomas artificiales bacterianos permite el uso de un solo plásmido para generar virus sintéticos en cultivos celulares». Además, “estos clones son una poderosa herramienta para conocer detalles de la biología del SARS-CoV-2, como cuáles son los factores celulares que el virus necesita en su expansión, una forma de identificar dianas terapéuticas, analizar la efectividad de nuevos antivirales y facilitan el desarrollo de vacunas vivas atenuadas. ”Los investigadores han verificado la estabilidad del virus producido y los efectos de la infección en hámsters, donde han observado que la capacidad de patogenicidad e infectividad es similar a la del virus original.

Fernando Almazán destaca la utilidad de este sistema para la manipulación genética del virus, el desarrollo de sistemas de análisis para determinar la efectividad de nuevos antivirales y la eliminación de factores de virulencia que conducen a la producción de vacunas vivas atenuadas.





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