El día en que expulsaron a Ibai Llanos de un elegante restaurante de Barcelona

marzo 8, 2021 0 Por

ESPAPELIS

08/03/2021 – 01:51 Actualizado: 08/03/2021 – 02:44

«De mis bolas que No lo comproComentaba Ibai Llanos en el último programa de Jordi Évole. El carismático ‘streamer’ contaba una divertida anécdota que vivía en un restaurante de lujo en Barcelona.

Un discurso en el que Ibai Llanos también habló sobre por qué no está promocionando las casas de apuestas deportivas y el dinero que está facturando como ‘streamer’ en Contracción.

«Ahorro mucho. Mira como estoy vestidoSoy un miserable «, comentó el comunicador de la red. Una decisión que dejó en claro Ibai Llanos no tiene nada que ver con la humildad.

Nunca había estado con el entrevistado antes de la transmisión. Pero eso es todo @IbaiLlanos juega en otra liga. En #LoDeIbai Sabrás por qué: natural, inteligente y con carisma. Ídolo adolescente … y no tan adolescentes. Un programa intergeneracional. pic.twitter.com/9zdFAXX1IL

– Jordi Évole (@jordievole) 7 de marzo de 2021

«Ropa cara, aparte de eso, no me llama la atención, aunque está bien, No me gusta. Estoy muy gordo, hombre. Incluso si quisiera, no puedo comprar a Ralph Lauren. No tengo licencia de conducir y no uso automóvil «, explicó el transmisor.

Un estilo de vida que Llanos ha dejado en la puerta de una de las aficiones que más como: «Come bien». Y es que el comunicador más influyente de las nuevas generaciones ha sido expulsado del restaurante que Arzak tiene en Barcelona.

Ibai Llanos con Évole. (El sexto).

«Llevaba un look extraordinario, con pantalones cortos, un chico gordo, barba, y me acabo de levantar. No me dejaron pasar el «código de vestimenta» con pantalones cortos«Confesó Llanos. El Twitch King estaba tan ansioso por entrar que salió a comprar unos pantalones, pero terminó comiéndose un kebab por dificultad para encontrar uno de su talla».

«En el centro de Barcelona. Todos los Gucci, Da Vinci, no sé qué, fulano de tal, no encajaba en ninguno y cuando encontré uno, me sentaba bien vale 800 euros, Lo pensé pero luego dije que ‘por mis bolas no lo compro‘. Y terminamos comiendo kebab ese mismo día ”, aseguró Llanos.