El juez deja en libertad con cargos a los tres detenidos por darle una paliza

marzo 8, 2021 0 Por RenzoC

ESPAPELIS


Tres jóvenes de 20 y 21 años de edad han pasado la noche en la comisaría del distrito madrileño de Salamanca y han sido puestos en libertad acusados de un delito de lesiones después de darle una paliza a el Pequeño Nicolás. A las dos de la madrugada de este lunes Francisco Nicolás Gómez Iglesias era reconocido por un doctor del hospital universitario de La Princesa de Madrid. A esa misma hora tres chicos de entre 20 y 21 años eran fichados en las dependencias policiales de la comisaría del distrito de Salamanca. Sólo tres horas antes todos formaban parte de la misma bronca en la que el que peor ha salido parado ha sido el conocido como el Pequeño Nicolás.

OKDIARIO ha tenido acceso a los detalles del atestado policial de lo sucedido y por las lesiones sufridas tanto por Francisco Nicolás como por otro de sus amigos que lo acompañaba, parece obvio que los peores parados han sido ellos. Del amigo del Pequeño Nicolás, iba con dos y uno resultó ileso, sabemos que los agentes de la Policía lo vieron con erosiones en la cara y sangrando por el labio, pero al parecer el chico no quiso presentar denuncia. Francisco Nicolás sí que lo hizo, y a tenor de sus lesiones es muy comprensible.

El facultativo que lo atendió constató el motivo de la presencia del joven Francisco Nicolás en Urgencias. Para empezar un dato revelador. Pese a que la Policía detuvo a tres personas Francisco Nicolás asegura que fueron ocho los que los agredieron a ellos y a sus amigos. “Varón de 26 años que refiere agresión por 8 personas desconocidas en contexto de consumo enólico moderado. Ha recibido puñetazos en región fronto-nasal y maxilar izquierdo. Refiere empujones con caída y golpe en muñeca y rodilla izquierdas. Refiere estar desorientado, marcado y con visión borrosa. Epistaxis posterior”. O lo que viene a ser lo mismo, a Nicolás le dieron una paliza que casi lo deja KO y llegó al hospital con la nariz rota y sangrando abundantemente.

Mientras tanto, en los calabozos de la Policía los tres detenidos explicaban de manera espontánea que fue una pelea, sin más, que reconocieron a el Pequeño Nicolás y al pedirle hacerse una foto con él reaccionó de forma violenta, lo que fue el detonante de la pelea. Sin embargo, hay un par de datos objetivos que desmontan esta versión de los hechos.

Llamó al 112

Antes de que la agresión contra el Pequeño Nicolás fuese a mayores comenzaron los gritos y los empujones. Francisco Nicolás percibió el peligro antes que nadie, por eso desde su teléfono móvil realizó una llamada al 112 para alertar a la Policía de lo que estaba sucediendo. No le dio tiempo a más. Un violento golpe lo noqueó. Tuvo que ser uno de sus amigos, el que resultó ileso, el que detuviera a una patrulla de Policía Municipal que pasaba por el Paseo de la Castellana, a la altura del número 42, donde se produjo la bronca entre ambos grupos. Pese a ser ocho los agresores descritos por los amigos de el Pequeño Nicolás y él mismo, los agentes solamente pudieron detener y llevar a dependencias policiales a tres de ellos.

En el hospital los médicos se afanaban en colocar el tabique de Nicolás en su sitio mientras le rellenaban los orificios nasales con metros y metros de venda, lo que le ha dejado una voz ciertamente gangosa con la que ha acertado a decir a los suyos que lo sucedido le pone “realmente triste. Que te acaben partiendo la cara por una foto es algo muy triste”.

Durante el lunes los tres detenidos fueron puestos en libertad con cargos. Los tres están acusados de un delito de lesiones, pero uno de ellos lo tiene especialmente mal, ya que al parecer está acreditado su conocimiento de artes marciales mixtas lo que a afectos de consecuencias penales es un agravante similar a si hubiera utilizado un arma contra una persona desarmada. Ahora será el turno para que el Pequeño Nicolás y sus amigos declaren como perjudicado y como testigos. OKDIARIO ha contactado con el entorno de Francisco Nicolás y lo sorprendente es la ausencia de sorpresa en su reacción. “Hace mucho tiempo que le dijimos que todo lo que sucedió con sus problemas legales anteriores le había superado y que necesitaba centrarse, estudiar y pasar desapercibido. Lo que ha sucedido ahora claro que no es culpa suya, pero de aquellos barros vienen estos lodos”, explica una persona muy conocedora de aquellos procedimientos a los que se refiere. Y es que no a todos nos investigan por falsedad documental, estafa en grado de tentativa, usurpación de funciones públicas y estado civil ni tampoco nos relacionan con el CNI o con grandes empresarios y para mal. La fama que adquirió entonces lo acecha en cualquier esquina, casi siempre para mal.