Los sistemas de control fronterizo se preparan para utilizar la tecnología de escaneo facial

Los sistemas de control fronterizo se preparan para utilizar la tecnología de escaneo facial

marzo 3, 2021 0 Por RenzoC


Los avances en las tecnologías de control de fronteras globales ofrecen formas innovadoras de abordar los problemas relacionados con la migración, los solicitantes de asilo y la introducción de bienes ilegales en los países.

Pero aunque los gobiernos y la seguridad nacional pueden beneficiarse, la tecnología de vigilancia avanzada crea riesgos de uso indebido de datos personales y violaciones de los derechos humanos.

Tecnología en la frontera

Una de las primeras acciones del presidente estadounidense Joe Biden fue presentar un proyecto de ley que prioriza los «controles fronterizos inteligentes», como parte del compromiso de «restaurar la humanidad y los valores estadounidenses en nuestro país. Sistema de inmigración».

Estos controles complementarán los recursos existentes en la frontera con México. Incluirán tecnología e infraestructura desarrolladas para mejorar el control de los solicitantes de asilo entrantes y prevenir la llegada de narcóticos.

Según Biden, se utilizarán «cámaras, sensores, máquinas de rayos X a gran escala y torres estacionarias». Esto probablemente implica el uso de cámaras infrarrojas, sensores de movimiento, reconocimiento facial, datos biométricos, drones aéreos y radares.

Bajo la administración Trump, la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) se asoció con la controvertida firma de análisis de datos Palantir para vincular la información policial y ciudadana con otros datos de bases, con el objetivo de arrestar a personas indocumentadas.

Del mismo modo, de 2016 a 2019, Hungría, Letonia y Grecia realizaron una prueba piloto de detección de mentiras automatizada financiada por el programa de financiación de la investigación y la innovación de la Unión Europea, Horizonte 2020.

La prueba iBorderCtrl analizó los gestos micro-faciales de los viajeros que cruzan fronteras internacionales en tres aeropuertos no revelados, con el objetivo de determinar si los viajeros estaban mintiendo sobre el propósito de su viaje.

Los avatares preguntaban a los viajeros sobre sí mismos y su viaje, mientras que las cámaras web analizaban los movimientos faciales y oculares.

La agencia europea de guardacostas y fronteras Frontex también ha estado invirtiendo en tecnología de control de fronteras durante varios años. Desde el año pasado, Frontex ha estado utilizando drones no tripulados para detectar solicitantes de asilo que intentan ingresar a varios estados europeos.

Como Australia ha tardado más en implementar una vigilancia mejorada en las fronteras marítimas, el gobierno federal anunció en 2018 que gastaría A $ 7 mil millones en seis drones no tripulados de largo alcance para monitorear las aguas australianas. Estos no deberían estar operativos hasta al menos 2023.

Sin embargo, los sistemas automatizados de control de fronteras se han utilizado desde 2007. SmartGates en muchos aeropuertos internacionales utilizan el reconocimiento facial para verificar la identidad de los viajeros con los datos almacenados en pasaportes biométricos.

El año pasado, el Departamento de Servicios Humanos implementó servicios de identificación biométrica corporativa. Según se informa, el sistema se implementó para satisfacer un aumento esperado en la demanda de solicitudes de visa y ciudadanía.

Combina la tecnología de autenticación con la biometría para hacer coincidir los rostros y las huellas dactilares de las personas que desean viajar a Australia.

Mal uso de datos

Los gobiernos pueden prometer, como lo hace la administración de Biden, que la tecnología solo servirá para «propósitos legítimos de agencia». Pero el uso indebido de datos por parte de los gobiernos está bien documentado.

Entre 2014 y 2017 en los Estados Unidos, ICE utilizó el reconocimiento facial para extraer bases de datos de licencias de conducir estatales para detectar «inmigrantes ilegales».

Los refugiados de varios países, incluidos Kenia y Etiopía, han recopilado sus datos biométricos durante años.

En 2017, el ministro de Industria de Bangladesh, Amir Hossain Amu, dijo que el gobierno estaba recopilando datos biométricos de los rohingya del país para «hacer un seguimiento» de ellos y enviarlos «a casa».

El uso indebido de datos también puede ocurrir cuando es una “ciencia” cuestionable. Por ejemplo, los algoritmos de reconocimiento de emociones que se utilizan en las pruebas de detección de mentiras no comprobadas son muy problemáticos.

La forma en que las personas se comunican varía mucho entre culturas y situaciones. La capacidad de una persona para responder una pregunta en un límite puede verse afectada por el trauma, su personalidad, la forma en que se formula la pregunta o las intenciones percibidas del entrevistador.

Crédito: Buster Benson / Flickr