Preocupación por futuros desastres, un efecto que Covid-19 ha tenido en científicos de todo el mundo


Aunque la investigaci√≥n sigue siendo resistente a las crisis de Covid-19, una encuesta de m√°s de 25.000 miembros de la comunidad de investigaci√≥n cient√≠fica de 152 pa√≠ses, entre mayo y junio de este a√Īo, muestra que el virus ha tenido un impacto temprano en ellos y su trabajo. por eso est√°n preocupados por la respuesta pol√≠tica a la pandemia, por c√≥mo reducir futuros desastres, por el impacto de la financiaci√≥n y por mantener el trabajo cient√≠fico en marcha.

El art√≠culo, publicado en la editorial acad√©mica de acceso abierto ‘Frontiers’, muestra que ‚Äúlos cient√≠ficos est√°n bajo presi√≥n para dar respuestas y la falta de precedentes y preparaci√≥n, combinada con una fuerte presi√≥n pol√≠tica y social, ha hecho que este sea un momento incre√≠blemente desafiante para ellos. ‚ÄĚ, Dice Kamila Markram, CEO y cofundadora de Frontiers.

Junto con la interrupci√≥n que enfrenta la mayor√≠a de la poblaci√≥n mundial (confinamiento, trabajo remoto, aislamiento y ansiedad), muchos investigadores han sentido una presi√≥n adicional para comprender, curar y mitigar el virus ‚ÄĚ, agrega.

Los investigadores están divididos sobre sus percepciones de la respuesta política. Los países que mostraron un nivel significativamente mayor de insatisfacción con el uso del asesoramiento científico por parte de los responsables de la formulación de políticas durante la pandemia son Estados Unidos, Brasil, Chile y el Reino Unido, mientras que Nueva Zelanda, China y Grecia fueron los más satisfechos.

‚ÄúSi bien no sabemos qu√© consejos se dieron y si se utilizaron, estos datos sugieren m√°s comodidad en los pa√≠ses a los que les est√° yendo bien: aquellos que tomaron decisiones tempranas de encerrar han tenido una experiencia previa similar, por ejemplo con el SARS, y reconoci√≥ a la ciencia como la clave para tomar decisiones sobre el manejo de una pandemia ‚ÄĚ, explica el profesor Sir Peter Gluckman, presidente de la Red Internacional de Asesoramiento Cient√≠fico Gubernamental.

Por otro lado, las preocupaciones sobre pandemias futuras (28%) y el cambio clim√°tico (21%) encabezaron la lista de desastres futuros que se pueden mitigar con la ayuda de la ciencia, seg√ļn los encuestados. ‚ÄúNo est√°bamos preparados para el COVID-19, a pesar de las advertencias de una pandemia, y reci√©n ahora estamos comenzando a comprender completamente el costo de nuestra complacencia. Las consecuencias de seguir sin responder a las amenazas futuras, en particular la emergencia clim√°tica, ser√°n mucho peores y potencialmente irreversibles si no actuamos ahora ‚ÄĚ, dice Markram.

Debemos pensar en c√≥mo podemos cambiar fundamentalmente nuestra relaci√≥n con el mundo natural. Lo √ļnico positivo que podemos sacar de esta pandemia es que podr√≠a ser el catalizador de ese cambio e inculcar un mayor sentido de urgencia y responsabilidad ‚ÄĚ, advierte.

Por otro lado, los resultados revelan que COVID-19 ha creado una sensación de incertidumbre en la comunidad de investigadores en torno a la financiación. Casi la mitad (47%) de los encuestados cree que habrá menos fondos disponibles en el futuro como resultado de COVID-19, lo que indica un impacto potencialmente duradero en el panorama de la investigación científica.

Al respecto, Markram explica que ‚Äúel impacto de COVID-19 se est√° manifestando en todo el panorama financiero. Si bien es fundamental que colectivamente hagamos todo lo posible ahora para combatir el virus, tambi√©n debemos reconocer que el desv√≠o o la ‘covidizaci√≥n’ de la financiaci√≥n fuera de otros campos no es una soluci√≥n sostenible. ¬ę

Los hallazgos también revelan que la investigación científica en sí misma ha podido continuar en gran medida, a pesar de la interrupción del COVID-19. Cuando se les preguntó en qué habían estado trabajando durante la pandemia, el 74% de los encuestados dijo que habían estado escribiendo artículos, el 57% continuaba su investigación y el 42% el aprendizaje electrónico.

‚ÄúEs alentador que a pesar de la disrupci√≥n masiva causada por la primera ola de coronavirus, la gran mayor√≠a de los investigadores dijeron que pod√≠an seguir trabajando. Nos da la esperanza de que la comunidad acad√©mica seguir√° resisti√©ndose a las nuevas oleadas de COVID-19, como las que actualmente azotan Europa, y nos unimos para encontrar las soluciones que necesitamos con urgencia para vivir una vida sana en un planeta sano. ¬ęMarkram concluye.





Source link

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí