Rayado en el pasado – La poesía de la ciencia

Rayado en el pasado – La poesía de la ciencia

diciembre 31, 2021 0 Por RenzoC

Apariciones canosas
corre en silencio
por caminos peludos,
anidado entre
el calor enfermizo
de descamación de la piel.
Su hormigón crudo
filtrar
a través de los contornos
de nuestros cueros cabelludos antiguos,
arreglando conchas ovaladas
entre las costuras
de carne doblada
y tallos oscilantes.

En busca de vidas
una vez vivido
peinamos
melenas deshilachadas,
nuestro pasado preservado
en lazos mas feroces
hueso
o diente
o garra.
Tiernamente corremos
dedos a través de tu cabello,
rastrear las historias
al tallo marchito
de cada raíz.

Un hombre adulto momificado de la cultura Ansilta, de los Andes de San Juan, Argentina, que data de hace unos 2.000 años (Crédito de la imagen: Universidad Nacional de San Juan).

Este poema está inspirado en una investigación reciente, que encontró que los piojos pueden ayudarnos a analizar los restos de nuestros antepasados.

Al examinar el ADN de nuestros antepasados, los científicos tienden a extraer muestras del hueso denso del cráneo o del interior de los dientes. Sin embargo, estos no siempre están disponibles y puede ser inmoral o contrario a las creencias culturales tomar estas muestras de los primeros restos indígenas. Estos métodos de muestreo destructivos también causan daños graves a las muestras que pueden comprometer los análisis científicos futuros. Por ello, es necesario desarrollar técnicas alternativas que nos permitan analizar los restos de nuestros antepasados ​​de una forma menos invasiva. En este nuevo estudio, los investigadores demostraron cómo se pueden utilizar los piojos y sus huevos para proporcionar una posible solución a este problema.

Los piojos son pequeños insectos que viven en el cabello, y las liendres son los huevecillos vacíos adheridos al cabello de donde nacen los piojos. La mayoría de los humanos antiguos portaban piojos, y sus liendres se encuentran a menudo en muestras de cabello históricas. En este nuevo estudio, los investigadores encontraron que el ADN humano se puede extraer del «cemento» que usan los piojos para pegar las liendres al cabello humano. Al examinar este cemento nitrogenado de varios restos momificados, los investigadores pudieron demostrar que contenía la misma concentración de ADN que un diente y el doble que la de hueso. Algunas de las momias examinadas en este estudio procedían de Calingasta, una región de la provincia de San Juan de Argentina, y al comparar su ADN extraído de nit-cemento con muestras de otros especímenes, los investigadores pudieron demostrar que los pueblos originales i Calingasta emigró del Amazonas hace unos 2.000 años, un viaje de más de 5.000 km. Por tanto, los resultados de este estudio demuestran que este cemento nitro puede utilizarse para permitir el estudio de múltiples muestras de restos humanos, especialmente en los casos en los que no se dispone de muestras de huesos y dientes.