Sanidad insiste en criminalizar a los bares aunque oculta cuántos contagios se producen en los mismos

Sanidad insiste en criminalizar a los bares aunque oculta cuántos contagios se producen en los mismos

abril 4, 2021 0 Por RenzoC


El Gobierno insiste en la criminalización de la hostelería en su plan de lucha contra el Covid. En las recientes medidas acordadas con las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad propone el cierre de las zonas interiores de los bares con una incidencia acumulada de 150 casos por cada 100.000 habitantes. Ello, pese a que no existen datos por parte del Ministerio acerca de los contagios que se registran en estos establecimientos.

El documento ‘Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de Covid-19’ determina que cuando el nivel de riesgo sea ‘alto’ se decretará la «supresión del servicio en zonas interiores de los establecimientos» de hostelería. La propuesta refleja la obsesión del Gobierno contra la hostelería, pese a que no se ofrecen datos claros que avalen sus medidas.

«Ámbito social»

Sanidad ni siquiera es capaz de determinar con exactitud los brotes que se pueden atribuir a bares o restaurantes, y los clasifica en un ambiguo «ámbito social».

El Ministerio admite en sus informes que «en determinados ámbitos puede ser complicado identificar la fuente de infección» y, en consecuencia, «pueden estar infraestimados, como por ejemplo, los brotes asociados a espacios de uso público y eventos o a lugares donde se reúnen personas desconocidas, particularmente en interiores».

«Otra limitación de esta información es que sobredimensiona aquellos ámbitos en las que se puede hacer trazabilidad de los casos, como pueden ser las residencias de mayores o los centros educativos, así como aquellos brotes que se producen entre familiares y personas que se conocen», expone en el último informe actualizado sobre los brotes.

Desde que finalizó la desescalada se han notificado 45.483 brotes con 355.237 casos asociados.

En su último informe, de este sábado, Sanidad destaca que «los brotes en el ámbito social y aquellos que afectan a miembros de la misma familia no convivientes han tenido una evolución similar en los últimos meses».

Ambos alcanzaron su máximo entre las semanas 1 y 3 de 2021 y en las sucesivas semanas estos brotes disminuyeron progresivamente hasta la semana 9, observándose un aumento a partir de la semana 10. En la semana 12 se han notificado 284 brotes en el ámbito de familiares no convivientes y 192 brotes en el «ámbito social». Según Sanidad, «las reuniones familiares y de amigos continúan siendo el ámbito de ocurrencia más frecuente dentro de este ámbito».

Por otro lado, el informe destaca también que «el número de brotes en centros educativos disminuyó durante el periodo navideño, aumentando posteriormente durante las primeras semanas de enero. Tras mantenerse entre las semanas 4 y 6 el número de brotes relativamente estable, se observó un claro descenso a partir de la semana 7. En la semana 11 se observa un ligero aumento en el número de brotes notificados con respecto a semanas previas que vuelve a descender en la semana 12 con 140 brotes notificados, la mayoría en primaria y secundaria».

«En el ámbito laboral, la tendencia descendente observada en las últimas semanas se estabiliza en la semana 10. En la semana 12 se han notificado 111 brotes. El sector empresarial y de la construcción continúa siendo el más frecuente dentro de este ámbito, con un aumento de los brotes en la última semana en trabajadores temporeros en situación de vulnerabilidad».

Asimismo, observa que «la tendencia descendente en los brotes de ámbito mixto, donde la transmisión se extiende del ámbito familiar a otros ámbitos, como el laboral, social o educativo y en diferentes sentidos, se ha estabilizado en las últimas semanas».

Sin detalles

En diciembre, Sanidad decidió dejar de informar al detalle sobre el origen de los brotes en sus informes sobre la situación epidemiológica.

Anteriormente, en el «ámbito social» sí se desglosaban entornos tan diversos como «espacios de uso público, eventos, locales de ocio, establecimientos de restauración, reuniones familiares o de amigos, viajes vacacionales, actividades deportivas o culturales, o medios de transporte». Todos ellos se engloban ahora en una misma categoría.

En los anteriores informes se detallaban además los contagios en comunidades religiosas, centros penitenciarios y residencias de estudiantes o entre colectivos vulnerables, como centros de menores y de acogida o pateras. En el ámbito laboral, se diferenciaban los contagios registrados en mataderos, temporeros, cuidados a domicilio, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, mercados u oficinas, entre otros.

Medidas severas

Sanidad intenta imponer medidas más severas en plena polémica por la restricción de desplazamientos en Semana Santa.

El nuevo documento de medidas coordinadas con las comunidades autónomas destaca que «según los datos disponibles, los principales ámbitos de transmisión de los brotes, desde que finalizó la desescalada, son los lugares cerrados (domicilios o espacios interiores), en muchos casos mal ventilados, donde se habla en voz alta, se canta y no se hace buen uso de la mascarilla o se realizan actividades donde es incompatible su uso continuo, como comer, beber o hacer actividad física».

En consecuencia, estima Sanidad, «se consideran eficaces la limitación del número de personas no convivientes en las reuniones, sobre todo en interiores, la recomendación de relacionarse en burbujas sociales estructuradas en grupos de convivencia estable (GCE), y la recomendación de permanecer en el domicilio (#Quédate en casa)», aparte de promover «aquellas actividades que se puedan realizar al aire libre donde la reducción de aforos no tiene que ser tan estricta y promover la reducción de aforos o el cierre de los establecimientos en los que no se pueda garantizar una adecuada ventilación y un cumplimiento de las medidas de prevención e higiene».

Como publicó OKDIARIO, un informe de EEUU avala la eficacia de las medidas menos restrictivas en la hostelería implantadas en la Comunidad de Madrid.

El trabajo, realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), destacan que el uso de la mascarilla en el interior de los establecimientos los convierte en sitios seguros. Una forma de prevenir el virus evitando medidas con mayor impacto económico para el sector.